Procura que tu cuerpo desgaste mi piel.

Que el infinito de mi ser se tatué con tus besos.

Que se encienda entonces esa llama que poseo,

Que ni la tormenta más poderosa pueda apaciguar

La pasión que habita en mí, la hoguera que he de iniciar

Quiero sentir que conoces lo que obsequio

La remoción del sentido, en tu vanidad febril

Te dejes guiar al principio del universo

Al origen de tu esencia incontrolable travieso

Hombre y niño, feroz y sutil.

Para arroparte en mi estallido

Hacer estremecer tu libre albedrio

Entregarte la demencia escondida entre mis piernas

Anexando a mi tu calor en lo que será tu nuevo sol

Luego dejarte al aparecer mi luna

Abandonando a la fortuna lo que haya porvenir

O dejar en mis recuerdos como tantos tesoros que guardo para mí.

Gia Amsara