Solo la belleza del gran mar logra reposar esta pena

su silencio canta en las olas viejas historias ahogadas

historias que esconde una negra luna de octubre ajena

tal desdicha hace titubear a  la mas valiente cruzada.

Sus sentimientos fríos y secos no alimentan su aliento

ni al amor ni al delirio solo su mirada perdida

es testigo de antiguas vidas del romance perdido

Extrañas huellas marcan la arena

se percata y mira al horizonte

no es normal el sol de medianoche

aparezca por este mar por estas tierras

Silueta  de enigma transforma su visión

tomando sus manos se presenta el amor

sin aviso, sorpresivo, arranca la armadura

y su alma limpia pura toca aquel insensible corazón

desnuda al viento la invaden sentimientos

y como acabando de nacer

feliz, sufre, llora, ríe, sueña como mujer

en los brazos de quien ha de curar maleficios

por condena de antigua traición

y el veneno en sus venas se vuelve pasión

y el sol de medianoche le brinda un nuevo inicio.

Gia Amsara